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miércoles, 13 de abril de 2011

si aguas adentro me pierdo

Ya me probaste, aun no sabes de lo que soy capaz, pero me probaste. Después de un par de besos… quieres sumergirte?

Las aguas en mi son tan cálidas como obscuras. Y en aguas oscuras y profundas nada lo peor. O será que se me han iluminado las aguas? Recientes eventos prueban lo contrario.

El problema es que estas aguas se niegan a recibir tu cuerpo… aunque no tan profundamente esta un remolino que espera que metas un pie en el agua…

Y sumergirte rápidamente…

Guerra interna.

“Y esa guerra en tu mente entre el “sigue” y el “detente” que hacen decisivo el presente”

Arjona me plantea este escenario en mi vida hoy. Qué pasa cuando todo está en contra, inclusive la propia inteligencia, como uno puede aun tener ganas de seguir. Estoy en eso. Una guerra entre el sigue y el detente. El detente predomina, pero el sigue tiene una fuerza tan impresionante que una mirada, un roce, un abrazo al despedirme provoca que el detente no cumpla su función.

Sera que un igual atrae más que un reto menor? Pero ya… ya había yo abdicado a buscar retos, a tratar de probarme a mí mismo, a buscar un tesoro incansable que siempre está en movimiento. Por que un reto menor me gusta pero no me provoca?

Cual ganará? Yo voto por el sigue pero mi mente está anclada en el detente…

Apuestas?

domingo, 3 de abril de 2011

Poker face

No por haber mostrado las cartas se ha ganado la partida, aun quedan cinco cartas por mostrar. En el póker, la versión Texas, cada jugador tiene dos cartas cerradas y se abren cinco al frente. El ganador es quien tiene la combinación de cinco más alta. Hoy, comencé un juego. Por desgracia en cualquier juego alguien pierde y alguien gana. Hay una rara ocasión en el póker Texas, de vez en cuando uno pone todas sus fichas, por regla uno tiene que abrir las dos cartas cerradas de cada jugador. Hay dos maneras de que esto se resuelva. Uno de los dos jugadores se lleva todo. O a veces ambos jugadores hacen la misma combinación por lo tanto empatan. Disfrutaron el juego, dieron todo lo que tenían y ambos se van a casa con las fichas que tenían en un principio.

Y todo esta basado en las cinco cartas que la suerte determina. Uno puede tener un par de ases y perder. Otro puede tener un dos y un cinco y ganar indiscutiblemente. Uno puede preocuparse por todo lo que se va a perder o dejar que la suerte de la mano determine el destino. Y uno puede empatar.

Por desgracia, esto no implica que el juego ha terminado, por que alguien tiene que ganar. La pregunta aquí es… Puedo jugar con ella, empatar y después… retirarme? O voy a necesitar un ganador al final?

ALL IN….