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miércoles, 11 de febrero de 2009

Se buscan ojos

Camino por la calle y los busco. Debe estar ahí afuera. Ya los he visto alguna vez aunque el matiz no fue el adecuado. Busco unos ojos verdes. Quizás azules pero mas bien quizás unos ojos café profundo. Tal vez busco esa mezcla perfecta de color. Quizás busco un grano de café que hable de fuerza inesperada, voluntad férrea, sonrisa coqueta, besos de miedo que haya nacido también en mayo.

A lo mejor busco el oscuro del mar por la noche, unos ojos negros que reflejen las tormentas por la noche. De esos que presumen madurez y regla establecida y rota. Ese negro profundo que dice que es libre mientras se encierra en modas y reglas de imposición. Quizás busco esos ojos que gritan mango con la luz del sol pero suelen llamarles miel aunque el solo degustar de sus primeros besos sabe a amargura profunda. Me han dicho que los ojos verdes traicionan por que no dicen cuando mienten, pero es una posibilidad de jade tan deliciosa que no me podría resistir.

Dicen que los verdes profundos marca tristeza sin par. Ojos de selva por las mañanas. Ojos de instinto salvaje que apasionan a quien los mira. Esos ojos grises de misterio no dejan de ser los que mas busco. Una leve tonalidad de seda pura gris suave, tranquila, enigmática, añorada...

Y los azules... creo que eso busco. Unos ojos azules de mareas infinitas, de búsqueda, de implacabilidad, de amor así, azul. Unos ojos parecidos a la mar en plena guerra con la playa del Caribe. Azul no profundo pero insondable que se desbordan de sus limites e inundan al alma.

Busco unos ojos que me quieran mirar a mi...

viernes, 26 de enero de 2007

diriamos... sobre letras y letreros...

Obedezca las señales…
Y vamos a contracorriente buscándonos
sin manos y sin ojos

No deje piedras en la carretera…
Y se acumulan en rencores casi olvidados de penas
y muertos ajenos

No se acepte si el sello está violado…
Y te has dejado de mí y de mis intenciones
junto a la playa oscura del deseo

Úsese y tírese…
Parecieran instrucciones para el amor
que nos persigue y no encuentra donde dejarse caer

Maneje con cuidado…
Sólo mi corazón sabe de los precipicios y
tu alma de las caídas al abismo

Curvas peligrosas…
Solías cantarme cada mañana
dejando el amargo del café en mi boca

Si lo rompe lo paga…
Olvidé el color de los ojos de mi madre
y tus besos traicioneros

Si toma, no maneje…
Tómame Y manéjame
o mejor aún, déjame beberte y acompañarte…

martes, 9 de enero de 2007

cosas que no tendremos

Cosas que no tendremos

Mañanitas compartidas de frío y de café
Mis pies en los tuyos para recuperar el calor perdido durante la noche
El sabor que deja en mi boca la tuya con el jugo de naranja

Humo de cigarrillos, humo de chimeneas o de fogatas a la luna de verano
Vapor de agua que pèrle tu piel al salir de la regadera y espuma de jabón de sándalo

Sábanas revueltas, cabeza desordenada y sudores compartidos
Carcajadas de nuestra sangre y de nuestra carne donde reconocernos

Ecos de voces de amores y de promesas
Susurros de deseo, de noches y de bailes

No tendremos lo que tienen todos...

Tan sólo el recuerdo de lo que pudo haber sido, de un paseo por la tarde donde se encontraron nuestros ojos y las almas se reconocieron, de un amanecer brillante de lágrimas y adioses, de manos que no quieren dejarse, de pieles que no se deciden a apartarse, de agua y de sed que no pueden unirse.

Tendremos una imagen, un recuerdo y un secreto en el corazón.