Será que no me has olvidado?
Que pasaría si rompieras tus eternas barreras contra el demonio y te atrevieras, por una vez, a brincarte mi cerca fortiicada y me robaras el corazón. Otra vez.
Te prometo no levantar acta ante el ministerio, de cualquier modo mi corazón ya estaba endosado a tu nombre solo que no te lo quisiste llevar contigo.
Aunque ya no me pertenece.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario